El yield farming consiste en destinar criptoactivos a estrategias de finanzas descentralizadas para buscar rendimientos. Una persona puede aportar a un fondo de préstamos, proporcionar liquidez para intercambios o depositar en una bóveda que administra varias posiciones. Los rendimientos pueden provenir de intereses pagados por prestatarios, comisiones de operación y tokens de incentivo; cada fuente tiene una base económica distinta.
Cómo funciona una estrategia
La persona deposita activos, recibe una posición o un token que acredita su depósito y obtiene recompensas según las reglas del protocolo. Algunas estrategias requieren depositar ese comprobante en otro contrato de incentivos. Cosechar significa cobrar las recompensas; reinvertirlas puede generar rendimientos compuestos. Las bóvedas automatizadas pueden realizar estos pasos, pero incorporan sus propios contratos y esquemas de administración.
La minería de liquidez es un mecanismo específico de incentivos dentro del concepto más amplio de yield farming. Una estrategia puede generar rendimientos sin distribuir un token nuevo.
Medir el resultado real
Las tasas anuales mostradas pueden cambiar con la participación, la demanda de préstamos y los precios de las recompensas. El resultado neto depende de los costos de transacción, las comisiones del protocolo, los movimientos de precios y cualquier costo de endeudamiento. Una posición de liquidez puede rendir menos que conservar sus activos; las estrategias apalancadas pueden ser liquidadas. La automatización no elimina los riesgos de los protocolos utilizados ni garantiza que las recompensas superen las pérdidas.