Una subcuenta es una cuenta secundaria vinculada a una principal para organizar operaciones, saldos o permisos de acceso. Permite separar registros operativos y mantener una relación administrativa con la cuenta principal.
Para qué se utiliza
Un equipo puede asignar estrategias a distintas subcuentas y medir posiciones y resultados por separado. Si el proveedor lo permite, cada una puede tener sus propias credenciales API y permisos, limitando un sistema a los fondos y funciones asignados.
Por ejemplo, la cuenta principal podría supervisar una estrategia discrecional y otra automatizada por separado. Transferencias, retiros, garantías compartidas e inicios de sesión independientes dependen del proveedor y tipo de cuenta.
Límites de la separación
Los saldos separados no crean automáticamente entidades jurídicas distintas, protección ante insolvencia ni aislamiento total del riesgo. Las garantías compartidas o permisos amplios del administrador pueden vincular exposiciones. Una cuenta principal comprometida también puede afectar la separación.
Requisitos, cantidad máxima de cuentas, verificación de identidad y niveles de comisiones cambian según la plataforma. Una subcuenta organiza la operación; no sirve para eludir restricciones ni establece autocustodia. Importan sus permisos reales y su relación con la cuenta principal.