Un token ligado al alma (SBT) suele ser un token no fungible cuyas reglas de transferencia lo vinculan con una cuenta. Puede representar una membresía, logro o credencial asociados con esa cuenta, en vez de funcionar como coleccionable de libre compraventa. Su significado proviene del emisor y la aplicación, no simplemente de estar registrado en una blockchain.
Restricciones implementadas en código
Los diseños SBT no son idénticos. ERC-5192 ofrece una interfaz para detectar si un NFT está bloqueado; las transferencias ordinarias ERC-721 deben fallar mientras lo esté. ERC-5484 especifica tokens no transferibles con consentimiento del receptor y reglas predeterminadas sobre quién puede quemarlos.
La revocación, vencimiento, desbloqueo o sustitución dependen del diseño elegido. Algunos sistemas pueden permitir cambios de cuenta mediante quema autorizada y reemisión. La etiqueta por sí sola no promete recuperación automática si se pierde una clave.
Un token no prueba quién es una persona
Una aplicación debe evaluar quién emitió el token y qué evidencia respalda su afirmación. Impedir transferencias no demuestra por sí mismo una identidad humana única ni evita que cambie quien controla la cuenta.
Las credenciales visibles públicamente también pueden exponer relaciones o atributos sensibles. Importan el consentimiento, la minimización de datos y los mecanismos de corrección. La imposibilidad de transferir no garantiza privacidad, credenciales confiables ni valor financiero.