El retorno de inversión (ROI) expresa la ganancia o pérdida de una inversión en relación con su costo. Un porcentaje positivo indica ganancia según la base de cálculo declarada; uno negativo, pérdida. El ROI se usa para posiciones en criptoactivos, operaciones individuales y muchas otras inversiones, por lo que importa qué abarca el cálculo.
Cálculo de un ROI simple
Para una compra y una venta, el ROI equivale a la utilidad neta dividida entre el monto invertido, multiplicada por 100. Si el desembolso inicial es de 1,000 dólares con comisión de compra incluida y la venta genera 1,200 dólares después de su comisión, la utilidad neta es de 200 dólares y el ROI, de 20%. Este ejemplo excluye impuestos y otros flujos de efectivo.
Usar la valuación actual en lugar del ingreso de venta produce una cifra no realizada. El valor cotizado puede diferir de lo que realmente se recuperaría al vender, especialmente en un mercado con poca liquidez.
Lo que el porcentaje deja fuera
El ROI básico no considera el plazo: 20% en un mes y 20% en cinco años son resultados distintos. Tampoco describe volatilidad, pérdidas potenciales ni liquidez. Comparar exige consistencia en costos, moneda de medición y base de capital; depósitos y retiros adicionales pueden requerir otro cálculo de rendimiento más adecuado.