Un mercado bajista es una caída sostenida de un mercado o grupo definido de activos. Los precios a la baja suelen acompañarse de menor confianza y disposición a asumir riesgos, aunque la actividad de negociación y la volatilidad pueden variar mucho durante el descenso.
Una caída prolongada frente a un mal día
Los comentarios sobre mercados tradicionales suelen tomar como referencia una caída de al menos 20% desde un máximo reciente. En cripto, se trata de una convención y no de una regla universal: un token volátil puede perder ese porcentaje rápidamente sin definir el estado de todo el mercado. Importan la duración, la amplitud de la caída y el periodo analizado.
Cómo se forma la presión vendedora
Las noticias decepcionantes, el menor acceso a financiamiento o los cambios en la demanda pueden incentivar ventas. Las posiciones apalancadas pueden liquidarse cuando cae el valor de la garantía y añadir presión. Estos mecanismos no son indispensables en todos los mercados bajistas, y sus causas no deben deducirse únicamente de la gráfica de precios.
Un repunte no confirma la recuperación
Un mercado bajista puede contener rebotes fuertes y largos periodos laterales. Un token que sube durante una semana después de meses de pérdidas podría seguir en una tendencia descendente más amplia. La etiqueta no revela el piso, demuestra que un activo esté subvaluado ni asegura que recuperará su precio anterior.