Una stablecoin algorítmica intenta mantener un precio objetivo usando cambios programados en su oferta o incentivos económicos. El término suele destacar la dependencia de esos mecanismos en vez de un respaldo completo con activos de reserva independientes. Los diseños híbridos pueden combinar reglas algorítmicas con garantías parciales; usar contratos inteligentes no convierte a cualquier stablecoin en algorítmica.
Cómo intenta estabilizarse
Un diseño puede ampliar la oferta cuando el precio supera el objetivo e incentivar su contracción cuando cae por debajo. Algunos sistemas ajustan los saldos mediante rebasing. Otros ofrecen conversión a un token relacionado o prometen tokens futuros para que los participantes retiren stablecoins de circulación.
Estos mecanismos dependen de la demanda, reglas de conversión creíbles y personas dispuestas a operar. Un algoritmo puede cambiar saldos o condiciones de intercambio, pero no obligar a los compradores a valorar el token al precio previsto.
Por qué importa la confianza
Si los titulares se apresuran a salir, el token usado para absorber rescates también puede perder valor. Emitir más de ese token puede agravar la presión de venta y crear una caída que se alimenta a sí misma, conocida como espiral de muerte.
La paridad declarada es un objetivo, no un valor de rescate garantizado. Evaluar el diseño exige revisar las reservas reales, su independencia respecto al token propio del emisor, las restricciones de rescate y el comportamiento ante una contracción de la demanda.