Un nodo validador ejecuta el software y la infraestructura de firma necesarios para cumplir las tareas de consenso que le asigna una blockchain. Según el protocolo, propone bloques, revisa cambios de estado propuestos y firma votos que ayudan a la red a acordar su historial.
Participación y funciones
En sistemas de prueba de participación, un validador activo está asociado con activos en staking y debe cumplir los requisitos del protocolo. Los sistemas con permisos pueden autorizar a participantes seleccionados. Un nodo completo puede verificar bloques por su cuenta sin tener una función activa de validador: revisar datos y emitir votos de consenso son actividades relacionadas, pero distintas.
Ethereum, por ejemplo, combina clientes de ejecución y consenso con software validador para las firmas. Un operador puede administrar varias claves de validador, por lo que la cantidad de validadores no necesariamente coincide con la de operadores independientes o máquinas físicas.
Responsabilidades operativas
Una conexión confiable, software actualizado y claves protegidas son importantes: incumplir tareas puede reducir recompensas o generar penalizaciones específicas del protocolo. El slashing se aplica a infracciones determinadas, como firmas contradictorias en protocolos que las sancionan; no es un nombre general para toda penalización por desconexión.
Operar un validador no garantiza ingresos ni otorga control ilimitado sobre las transacciones. Los costos de hardware, las variaciones del precio del token, las fallas de software y la concentración de operadores afectan tanto a los participantes como a la seguridad de la red.