Un barrido de liquidez, o liquidity grab, describe informalmente un movimiento breve del precio a través de un nivel donde se supone que se concentran órdenes, seguido de una reversión. Suele aplicarse a incursiones más allá de máximos, mínimos o límites de rango anteriores. Es una interpretación del precio, no manipulación comprobada.
Por qué importan las órdenes cercanas
Supongamos que el precio supera un máximo anterior de 100, llega a 102 y después cae a 99. Por encima de 100 pueden activarse stops de compra que protegen posiciones cortas y compras de traders de rompimientos. Los vendedores pueden operar contra esa demanda. Debajo de un mínimo anterior, el proceso equivalente puede involucrar stops de venta y ventas de rompimiento.
Aquí, “liquidez” suele significar flujo potencial de órdenes alrededor de niveles de activación, no solo órdenes visibles en el libro. La gráfica no revela la cantidad exacta de órdenes ocultas o condicionales.
Patrón e inferencia
Una mecha larga o un regreso rápido al rango pueden encajar en la descripción, pero volatilidad normal, noticias o libros poco profundos producen movimientos similares. Una vela no demuestra quién los causó ni que se hayan buscado deliberadamente los stops.
El uso se traslapa con liquidity sweep y stop hunt, aunque algunos traders los distinguen. La reversión observada no garantiza un cambio duradero de tendencia ni una entrada rentable.