Una cobertura es una posición o acuerdo destinado a compensar un riesgo definido de otra tenencia o compromiso. La misma operación puede ser cobertura para una persona y especulación para otra, según la exposición que acompañe.
Evaluar la posición combinada
En un ejemplo simplificado, se mantiene una unidad de un activo a 100 y una posición corta lineal por una unidad equivalente a 100. Si ambos precios bajan a 90, el activo pierde 10 y la posición corta gana 10. El resultado combinado por precio es cero, suponiendo movimientos idénticos, unidades equivalentes y ausencia de comisiones, financiamiento y otros costos.
Si ambos precios suben, la pérdida de la posición corta compensa la ganancia del activo bajo los mismos supuestos. Una cobertura puede reducir tanto el potencial alcista como el riesgo bajista.
Identificar lo que queda sin proteger
Las coberturas reales pueden abarcar solo parte de la exposición. Diferencias de activos, monedas de liquidación, referencias de precio o vencimientos dejan riesgos residuales. También importan las exigencias de margen y la capacidad de salir de cada componente.
El “modo de cobertura” de una plataforma solo permite coexistir a ciertas posiciones opuestas; no establece que sus riesgos se cancelen. La evaluación empieza por el riesgo compensado y la relación entre posiciones.