El arte generativo utiliza un procedimiento para producir resultados visuales, sonoros u otras expresiones creativas. El artista define reglas, parámetros y posibles variaciones en lugar de especificar individualmente cada detalle final. El código es común, pero el arte generativo es más amplio que las imágenes creadas con IA y no requiere necesariamente una blockchain.
Del algoritmo a una edición
En un proyecto NFT generativo, un programa puede combinar la semilla de una obra con reglas de formas, colores o movimiento. Distintas semillas pueden producir resultados diferentes dentro de un sistema artístico reconocible. Algunos proyectos generan la obra al acuñar el token; otros la seleccionan o crean antes.
Un programa determinista puede reproducir un resultado con las mismas entradas y dependencias. Eso no significa que todas las obras sean estáticas: animación, interacción o parámetros configurables pueden cambiar lo mostrado.
Lo que conserva el token
Un NFT puede registrar el identificador y la historia de propiedad de una obra, mientras que programa, semilla, bibliotecas y medios pueden guardarse en cadena o fuera de ella. La reproducción depende de conservar los recursos necesarios para ejecutar o mostrar la obra.
Poseer el token no transfiere automáticamente derechos de autor. Autoría, licencias, permanencia técnica y escasez de mercado son temas separados. Muchos resultados algorítmicamente distintos no demuestran por sí solos calidad artística ni demanda duradera.