Una pérdida de paridad, o depeg, ocurre cuando un activo cotiza fuera de su referencia prevista. Para un token que busca valer un dólar estadounidense, $0.97 representa 3% por debajo del objetivo; un precio superior a $1 también es una desviación. No existe un umbral universal que separe fluctuaciones normales de un evento de pérdida de paridad.
Por qué se rompe la relación
La presión de venta, poca liquidez, dudas sobre reservas, interrupciones bancarias o dificultades de rescate pueden alejar el precio. Los mecanismos basados en garantías o tokens vinculados también pueden fallar bajo presión. Los precios pueden variar entre plataformas, así que una sola operación no necesariamente representa al mercado general.
Si el rescate funciona, operadores elegibles pueden comprar tokens con descuento y canjearlos, ayudando a reducir la diferencia. Comisiones, demoras, límites e incertidumbre pueden debilitar ese proceso.
La recuperación es otra cuestión
La pérdida de paridad puede ser temporal o persistente, y un descuento no garantiza ganancias de arbitraje. Precio de mercado, valor de rescate anunciado y lo que una persona puede rescatar realmente son distintos.
Revisar el activo de referencia, las reservas, las reglas y la liquidez ejecutable aporta más información que suponer que todo token llamado estable volverá al objetivo.