Beta es un coeficiente de sensibilidad del rendimiento de un activo frente a una referencia específica. Suele estimarse con datos históricos como la covarianza entre los rendimientos del activo y de la referencia, dividida entre la varianza de los rendimientos de la referencia. Equivale a la pendiente de una regresión lineal con esas series.
Cómo interpretar el coeficiente
Una beta de 1 indica sensibilidad unitaria; una beta positiva mayor que 1, sensibilidad superior, y un valor entre 0 y 1, inferior. Con beta de 1.5, un cambio de un punto porcentual en el rendimiento de referencia corresponde a 1.5 puntos porcentuales en el rendimiento ajustado por el modelo, manteniendo constantes los demás términos. Los rendimientos reales pueden diferir mucho.
Una beta negativa indica una relación histórica inversa. Una beta cercana a cero significa poca sensibilidad lineal estimada, no ausencia de riesgo.
Qué deja fuera beta
Beta mide exposición al mercado, no volatilidad total. Un activo puede tener beta baja y grandes oscilaciones por riesgos propios. También es distinta de la correlación.
El resultado depende de la referencia, frecuencia de observación, periodo de muestra y moneda. La beta de un token frente a Bitcoin puede diferir de su beta frente a un índice cripto amplio. Las relaciones históricas cambian, así que beta no garantiza movimientos ni rendimientos futuros.