Una subasta de cruce reúne órdenes de compra y venta durante un periodo y ejecuta juntas las elegibles a un precio único. En este contexto bursátil, las órdenes se acumulan antes del cruce en vez de ejecutarse continuamente al llegar.
Cómo se elige el precio
Un método común busca el precio que permite negociar la mayor cantidad, con reglas adicionales para empates o desequilibrios. Las órdenes elegibles se ejecutan a ese precio y las reglas de asignación distribuyen el volumen disponible. No todas las órdenes necesariamente se ejecutan.
El precio indicativo puede cambiar cuando entran o salen órdenes. Es una estimación, no una operación concretada. Algunos mercados restringen cancelaciones o nuevas órdenes en las fases finales, así que importa la fase vigente.
Para qué se utiliza
Reunir órdenes concentra interés y favorece la formación de precios al iniciar un mercado. Los remanentes pueden pasar a negociación continua o cancelarse, según las reglas. La subasta también puede fallar si no se cumplen condiciones necesarias.
Duración, tipos de orden, controles de precio y comisiones dependen del mercado. El mecanismo no garantiza valor justo ni protección frente a volatilidad posterior. Es distinto de subastar un objeto individual mediante ofertas sucesivamente mayores.